Pruebas Confirmatorias

La Técnica del Western Blot (también llamado “inmunoblotting” debido a que se utilizan anticuerpos para detectar el antígeno o los antígenos específicos de interés), es una de las pruebas confirmatorias más antigua y precisa, fue descrita por primera vez por Towbin et al. en 1979 y en la actualidad es una técnica de rutina en todos los laboratorios que realizan análisis de proteínas.

La especificidad de la unión antígeno – anticuerpo permite la detección de una única proteína dentro de una mezcla compleja de otras proteínas.

Mediante el Western Blot se buscan los anticuerpos del virus causante de la enfermedad infecciosa en una muestra de suero humano.

Se transfieren a una membrana de proteínas de células que, se sabe, están infectadas por el virus. Entonces, se incuba el suero que hay que probar con la membrana. Este paso es equivalente a la incubación con el anticuerpo primario; su hay anticuerpos anti-VIH en el suero, serán estos los que realizan el papel de anticuerpo primario. Se lava para eliminar los anticuerpos no unidos y la membrana se vuelve a incubar con un anticuerpo secundario anti-humano unido a una enzima-señal. La aparición de bandas indica la presencia de proteínas con las cuales el suero del paciente contiene anticuerpos, es decir el paciente es seropositivo.

Las pruebas confirmatorias o complementarias son utilizadas en muestras que presentan reactividad repetida con ELISAS convencionales