Damas Grises llevando alegría a Adultos Mayores

¡Sonrisas en la edad dorada!

Es viernes en la mañana. Poco a poco doña Raquel, doña Saturia, doña Lucía, don Joaquín y otros 16 adultos mayores se acercan al segundo salón del primer piso. En el espacio se encuentra un comedor antiguo de 12 puestos, poltronas Isabelinas, algunos cuadros y mucho silencio. Entre tanto, los fríos pasillos del ancianato se empiezan a llenar de pasos, voces, risas, música y color: ¡Llegaron las Damas Grises!

Las voluntarias de la agrupación Damas Grises de la Cruz Roja Valle, se dedican a mejorar las condiciones de vida a través de procesos de acompañamiento en el ancianato Hermanitas de los Pobres en la ciudad de Cali desde el año 2018, un albergue que recibe abuelitos abandonados. La jornada empieza con calurosos abrazos, sonrisas y un saludo afectuoso: “¿Cómo amaneció Raquelita?, ¿Hoy sí va a cantar?, ¡Venga que aquí se le quita la tristeza!”, así reciben las Damas Grises a los abuelitos. Luego realizan una reflexión. En esta ocasión, el tema especial es la importancia de los amigos en la vida de una persona. Los adultos mayores son muy receptivos, participativos y cuentan historias que le dan vida a la charla.

“Me gustan todas las actividades que realizan las Damas Grises. Es como una terapia para mí. Yo no veo la hora de que lleguen los viernes para estar aquí. Casi siempre soy la primera. Las Damas Grises son muy cariñosas”, expresa Saturia Verón, beneficiaria, mientras refleja en su rostro una sonrisa acompañada de un brillo especial en sus ojos.

La reunión continúa con un tiempo dedicado a juegos que estimulan la creatividad, la motricidad y la coordinación de los participantes. “Estiramos los brazos, tomamos el papel periódico en las manos y empezamos a arrugar el papel hasta que ya sea una bolita”, indica Martha Cecilia Urdinola, voluntaria Dama Gris. Continúan con otras dinámicas: “brazos cruzados formando una circunferencia, al frente, atrás. Hombros arriba y abajo”. Mientras se sincronizan los movimientos, los abuelitos demuestran gran interés por realizar los ejercicios. Por otro lado, las adivinanzas nunca faltan pues estos ellos gozan de un gran nivel de astucia.

Al respecto, Felipe Barahona, Psicólogo de la universidad San Buenaventura e integrante de la Cruz Roja Valle considera que: “Estas actividades fortalecen la parte cognitiva y física de los adultos mayores. Los abuelitos que no las realizan son propensos a acelerar el proceso de deterioro físico. De igual forma, los ejercicios que estimulan las emociones refuerzan su parte sensitiva y emotiva. En la tercer edad se debe trabajar lo que son los afrontamientos a las pérdidas y esto se potencia por medio de las reflexiones que realizan las Damas Grises”.

Al pasar los minutos, ‘esto se compone’ como dicen ellos. La música inunda el lugar y con la Cumbia Caletera se abre la pista. Se logra divisar una atmósfera de alegría que anima a todos a moverse al son de la melodía. Las Damas Grises participan del baila y al mismo tiempo se encargan de atender a aquellos que por fuerza mayor no lo pueden hacer. Les cantan, les cuentan historias y al final un gran refrigerio es el broche de oro. Sin lugar a dudas, los viernes es el día de ‘la francachela y la comilona’.

Sor María Monserrat Anguera, directora de la Casa de las Hermanitas de los Pobres desde hace tres años manifiesta que la actividad que realizan las Damas Grises con los adultos mayores es muy buena. “Uno de los deseos de nuestra madre fundadora era que los ancianos no estuvieran inactivos sino que estuvieran ocupados, porque eso también ayuda a que el deterioro que trae consigo la vejez sea más retrasado. Esto hace que se puedan sentir útiles y activos mucho más tiempo”.

De igual forma, Ligia Ebratt, Dama Gris y coordinadora del programa, asegura que para ella es un proceso maravilloso y una labor muy bonita. “Ellos se ven muy contentos cuando nosotras vamos, para nosotras es muy importante esta labor porque todos vamos a llegar a esa edad y poder ayudarlos nos hace muy felices. Cada viernes es un día muy especial para nosotras ya que a lo largo de la semana nos esforzamos por preparar cada jornada, llevarles nuevas actividades y hacerlos sentir muy bien”.

La jornada llega a su fin con una promesa esperanzadora: “¡Nos vemos el próximo viernes!”.

Conozca la Agrupación Voluntaria Damas Grises

Conoce la labor de Las Hermanitas de los Pobres en Cali